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La Alfombra Persa – El Sinónimo de Perfección

La alfombra persa constituye una de las manifestaciones esenciales de la cultura y el arte persas. El tejido de las alfombras se considera evidentemente una de las muestras más destacadas de la cultura y arte persas que se remonta a la antigua Persia (c. 500 a.C.). El término de Alfombra Persa es sinónimo de perfección. Los patrones deliciosamente intrincados y los tintes naturales lo han convertido en el tejido hecho a mano más buscado en el mundo, reconociéndose su superioridad en todos los sentidos.

la alfomrba persa

Las alfombras y tapetes persas se tejen sobre todo en telar vertical. Sin embargo, los tejidos de los nómadas se confeccionan en un telar horizontal, que se puede plegar y trasladar de un campamento a otro. Los tejidos persas pueden ser tejidos lisos, como los zilus, o tejidos de pelo, como las alfombras y tapetes. El material de las alfombras persas puede ser de seda, lana, o lana fina con seda para la urdimbre, y de algodón, lana o seda para la trama. El pelo puede estar hecho de seda, lana o lana fina (kork). La lana se obtiene fundamentalmente de la oveja nómada que pace en los pastos de calidad de las tierras altas persas.

La mayor parte de la seda que se produce en Irán procede de la región del Caspio. La seda se lleva luego a Kashán y a otros centros donde se desgoma y se coloca en el mercado, a veces con el nombre de Kashán. La mayor parte de los tintes naturales aplicados por los tejedores proviene de residuos de frutas que se desechan diariamente, tales como las cáscaras de granada y de nuez, mientras que algunos otros tintes, por ejemplo la granza, deben ser preparados minuciosamente.

la alfomrba de sedaAlfombra de seda

 

Las alfombras persas se confeccionan tradicionalmente en tamaños estándar debido a la modularidad de la arquitectura persa, para adaptarse así a los espacios estándar que deben alfombrarse. Los tapetes y alfombras de los nómadas ofrecen sus propias y exclusivas características. A diferencia de  sus equivalentes de la ciudad, los tejidos de los nómadas no se fabrican según un diseño previo, sino siguiendo un diseño espontáneo que es producto del momento efímero, una pieza singular que tal vez no vuelva a reproducirse nunca.

Telar horizontal específico de las tiendas de los nómadas

 

Atendiendo al tamaño, las alfombras persas pueden clasificarse en dos grupos; Farsh o Qali (cualquier medida más grande de 6 metros), y Qalicheh (es decir tapete, cualquier medida de un tamaño menor de 6 metros).

Telar horizontal específico de las tiendas de los nómadasEnrollamiento de las alfombras después de lavadas, Kashán

 

Historia de la alfombra persa

La tradición del tejido de alfombras en Irán se puede rastrear hasta épocas históricas primitivas. Durante una extraordinaria excavación arqueológica en 1949, fue descubierta entre los hielos del Valle Pazyryk, en los montes Altai en Siberia, la excepcional alfombra Pazyryk. La alfombra fue hallada en la sepultura de un príncipe escita. La prueba de radiocarbono manifestó que la alfombra Pazyryk fue confeccionada 500 años antes de nuestra era. La alfombra mide 283 por 200 cm (9.3 por 6.5 pies aproximadamente) y cuenta con 36 nudos simétricos por cm² (232 por pulgada²). La avanzada técnica de tejido aplicada en la alfombra Pazyryc indica una dilatada historia de evolución y experiencia en este arte.

Bazar de Kashán“Timche Amin-o-dowleh”, un centro de venta de alfombras- Bazar de Kashán

 

La alfombra Pazyryc está reconocida como la alfombra más antigua del mundo. Su motivo central es de un color rojo profundo y tiene dos anchos bordes, estando representadas una hilera de venados en un borde y de jinetes persas en el otro. No obstante, se cree que la alfombra descubierta en Pazyryc probablemente no sea una manufactura nómada, sino un producto de un centro de producción de alfombras aqueménidas.

la alfombra persaAlfombra Pazyryk, s. V a.C., Museo del Hermitage en San Petersburgo

 

Los testimonios históricos muestran que la corte aqueménida de Ciro el Grande en Pasargada estaba adornada con excelentes alfombras persas. Esto fue hace más de 2500 años. Se dice que Alejandro II de Macedonia quedó deslumbrado por las alfombras que había dentro del sepulcro de Ciro el Grande en Pasargada.

La primera evidencia documentada acerca de la existencia de alfombras persas procede de textos chinos que se remontan al período sasánida (224-641 d.C.). En el Siglo VI, las alfombras persas de lana o seda adquirieron renombre en los círculos  cortesanos de toda la región. La alfombra Bahârestân (primavera) de Cosroes I fue confeccionada para el salón principal de audiencias del palacio imperial de los sasánidas en Ctesifonte (actualmente en Iraq). La alfombra tenía 137 metros (450 pies) de altura y 29 metros (90 pies) de ancho y representaba un jardín típico. En el siglo VII d.C., cuando la ocupación de la capital sasánida, Ctesifonte, la alfombra persa en cuestión fue capturada por los árabes, cortada en trozos pequeños y repartida así entre los triunfantes soldados como botín. Según la opinión de los historiadores, el famoso trono de Tāqdis estaba cubierto con 30 alfombras especiales que simbolizaban los 30 días de un mes y otras cuatro alfombras que representaban las cuatro estaciones del año.

Este arte experimentó múltiples cambios en distintas épocas de la historia persa, hasta el punto de ser una tendencia al alza desde antes de la era islámica hasta la invasión de Irán por los mongoles. Después de la invasión, el arte volvió a prosperar nuevamente durante las dinastías mongoles de Ilkanatos y timúridas. Con el paso del tiempo, los materiales utilizados en las alfombras, incluyendo la lana, la seda y el algodón, se descomponen. Por ello los arqueólogos pocas veces son capaces de hacer descubrimientos realmente útiles durante las excavaciones arqueológicas. De los tiempos remotos no han quedado más vestigios del tejido de alfombras que unos pocos trozos de alfombras raídas. Dichos fragmentos no ayudan mucho a identificar las características del tejido de alfombras del período pre-selyúcida (s. XI a XIII) en Persia.

Tejido de la alfombra persa en la época islámica

Desde las hebras de hilo hasta los colores, cada parte de la alfombra persa se hace tradicionalmente a mano con ingredientes naturales a lo largo de varios meses. Este laborioso proceso es el resultado de siglos y siglos de conocimientos transmitidos de una generación a otra. En el siglo VIII d.C. la provincia de Azerbaiyán se situó entre los mayores centros de manufactura de alfombras y zilu en Irán. La provincia de Tabarestán (Mazandarán), aparte de pagar impuestos, enviaba a la corte del Califa de Bagdad 600 alfombras al año. Por aquel entonces, los principales artículos de exportación de aquella región eran las alfombras y los tapetes de oración. Además, las alfombras de Jorasán, Sistán y Bujará, debido a sus destacados diseños y motivos, tuvieron una gran demanda entre los compradores.

Durante el reinado de las dinastías Selyúcida e Ilkanato, el tejido de alfombras seguía siendo un negocio redondo, tanto es así que una mezquita construida por Ghazan Kan en Tabriz, al noroeste de Irán, fue por completo cubierta con las soberbias alfombras persas. Los diseños de alfombras representados en pinturas en miniatura a partir de la era timúrida (s. XV) son una prueba del desarrollo de la industria en aquel entonces. También existe otra pintura en miniatura de la época que representa el proceso del tejido de alfombras. En ese período los talleres de teñido se instalaron junto a los de tejido de alfombras. La industria siguió prosperando a pesar del declive que tuvo lugar después de la invasión de Irán por los mongoles.

El ejemplar conservado de alfombra persa safávida (1501-1736) más conocido y más antiguo, denominado ‘alfombra Ardabil’, realizada en 1539 por Maqsud Kashani para el santuario de Ardabil, se conserva actualmente en el Museo de V&A en Londres. La alfombra persa más famosa de todas ha sido el modelo de un sin fin de copias que varían en tamaño desde los pequeños tapetes hasta alfombras a escala real. Hay una “Ardabil” en el 10 de Downing Street, e incluso Hitler tuvo una “Ardabil” en su despacho de Berlín.

Alfombra Ardabil, s. XVI, Museo de V&A en Londres

 

Existe gran variedad entre las alfombras persas clásicas de los siglos XVI y XVII. Hay numerosas subregiones, como Tabriz, Raavar y Kermán, que aportan diseños distintivos a las alfombras persas de ese período. Los motivos comunes incluyen pámpanos de vid enrollados,  patrones Eslimi, palmetas, bandas de nube, medallones y compartimentos geométricos superpuestos en lugar de figuras de animales y humanos. Los diseños figurativos son especialmente populares en el mercado persa y no son tan comunes en las alfombras exportadas al occidente.

la alfombra persaMotivo de bandas de nube

 

Materiales de la alfombra persa

La lana es el material más utilizado en las alfombras, aunque el algodón se usa a menudo para la base (urdimbre) de las alfombras urbanas y de los talleres. De hecho, la base de las alfombras puede ser de seda, lana o algodón con el pelo de lana, seda, o lana y seda con varias densidades de nudos. Los tejidos nómadas cuentan con urdimbres de lana, ya que están hechos a mano, y las alfombras urbanas tienen hilos de algodón entrelazados. El material más típico destinado al pelo anudado es la lana.

Las alfombras de seda se remontan como mínimo al siglo XVI en Sabzevar y al siglo XVII en Kashán y Yazd. Las alfombras de seda se utilizan menos que las de lana debido a que son más costosas; estas tienden a incrementar su valor con el paso del tiempo. Debido a su antigüedad y valor, las alfombras de seda se exhiben muchas veces en la pared como si fueran tapices, en lugar de cubrir el suelo.

 

Diseños de la alfombra persa

Los diseños empleados por los tejedores persas reflejan sus aspiraciones cotidianas. Todas las decoraciones florales, los jardines, los paisajes naturales, los motivos y simbolismos indican el afán de asegurar, por lo menos en un tejido, un Jardín del Edén, un lugar donde, desconectado de las tareas rutinarias y de los problemas cotidianos, uno puede escaparse a la morada de las hadas, un lugar en el que no existen muerte, enfermedad ni iniquidad.

la alfombra persaDiseño del jardín persa

 

Simbolismo

Los motivos son predominantemente simbólicos. La figura del camello simboliza opulencia y felicidad, la tortuga encarna la longevidad, la rosa la inmortalidad; el ciprés es el símbolo de la vida en el más allá, el árbol de la vida expresa la vida eterna, la granada representa riquezas en abundancia; el pavo real es el emblema de la inmortalidad, la santidad y el paraíso. El lirio simboliza castidad y espiritualidad. El loto representa renacimiento, el tulipán es signo de prosperidad. El jacinto es símbolo de regeneración. La paloma es emblema de paz y buenos augurios, y cuando se teje en una alfombra, el gallo representa la protección de su dueño contra el mal. También se tejen amuletos para contrarrestar el mal de ojo. Un solo diamante representa una mujer mientras que dos unidos entre sí aluden a un hombre y una mujer. Un peine simboliza higiene, en tanto que aguamaniles y jarras expresan purificación. Las fieras y las aves de presa, tales como leones y halcones, indican coraje, victoria y esplendor; la garza simboliza larga vida, y el gavilán victoria; el perro es señal de protección, confianza y defensa, la espada representa el poder supremo. La granada conlleva abundancia, el clavel felicidad, y el boteh, un tipo de palmera, se interpreta hoy en el patrón de cachemira como fertilidad. Las estrellas significan la espiritualidad y la suerte. Los números indican tiempo.

Los colores también tienen significación simbólica. El verde es el color del profeta en el Islam. Se usa en las áreas de la alfombra o el tapete que menos se pisan. El verde también puede representar esperanza, renovación de vida y primavera. El rojo simboliza belleza, opulencia, regocijo y fe. El azul puede encarnar poder, fuerza y soledad; asimismo es una alusión a la vida de ultratumba. El naranja es color de humildad y piedad. El amarillo sugiere el sol y la alegría de vivir. El blanco es símbolo de higiene y pureza. El negro, que en general se usa en los contornos, es signo de muerte y devastación. El oro es el color de la riqueza y el poder y el marrón indica fertilidad.

 

Motivos de la alfombra persa

la alfombra persaMotivo de Boteh

 

la alfombra persaMotivo Eslimi

 

la alfombra persaMotivo de Shah Abbasi

 

la alfombra persaDiseño de medallón

 

Técnicas y estructuras

Alfombras de pelo anudado: Pelo o pelo anudado se refiere al procedimiento de tejido empleado en la mayoría de los tapetes. Un pedazo corto de hilo se anuda alrededor de dos hilos de urdimbre adyacentes, creando un nudo en la superficie del tapete. Después de que se crea una hilera de nudos, uno o más hilos de la trama se cruzan a través de un juego completo de hilos de urdimbre. Luego, el nudo y los hilos de la trama son ajustados con un peine (ajustador), fijando los nudos en sitio. A pesar de que todos los tapetes de pelo se tejen con nudos, los diferentes grupos de tejedores emplean distintos tipos de nudos. El proceso de tejido empieza desde la parte inferior del telar y se desplaza hacia arriba según se van incorporando las hileras horizontales de nudos y tramas.

Alfombras de tejido plano: Las alfombras de tejido plano reciben su color y patrón de la trama, la cual está firmemente entrelazada con la urdimbre. En vez del tejido de pelo real, el diseño de este tipo de tapetes lo da la base. La trama se teje entre la urdimbre hasta que se necesita un nuevo color, posteriormente se enrolla hacia atrás y se anuda antes de añadir otro nuevo color.

El tejido plano más conocido se denomina Kilim. Los tapetes de Kilim (junto con las joyas, la ropa y los animales) son consustanciales a la identidad y riqueza del pueblo de las tribus nómadas. En sus asentamientos tradicionales los Kilims se usan para cubrir el suelo y como tapices, sillas de montar a caballo, bolsas de almacenaje, sábanas y fundas de cojín.

Tipos de nudos: Existen varios tipos de nudos para tejer alfombras, pero son dos los modelos que se usan frecuentemente:

El nudo asimétrico: Este modelo de nudo se ata usando sólo los dedos y es el nudo más apretado y resistente en la manufactura de alfombras. También conocido como nudo persa, es el que usa la gran mayoría de tejedores.

El nudo simétrico: Este tipo de nudo se ajusta empleando un gancho que aumenta la velocidad de trabajo, aunque se produce un tejido menos compacto. Terminologicamente, ‘nudo turco’, refiriéndose a este modelo de nudo, es incorrecto. El tapete Pazyryc, con 2400 años de antigüedad, se confeccionó con el nudo simétrico mucho antes de que se supiera que los pueblos turcos estuvieran involucrados en el tejido de alfombras.

la alfombra persaHerramientas

 

Con el fin de operar con el telar, el tejedor requiere un número de herramientas esenciales: un cuchillo para cortar el hilo cuando se atan los nudos, un ajustador (instrumento parecido a un peine destinado a comprimir las tramas) y un par de tijeras para recortar el pelo. En Tabriz el cuchillo se combina con un gancho para atar los nudos, lo que permite a los tejedores fabricar los tapetes muy finos, ya que los dedos por sí solos son demasiado gruesos para tejer. Asimismo se usa una lezna.

Herramientas requeridas para tejer y arreglar una alfombra

 

la alfombra persaProceso de restauración de una alfombra: zurcido

 

Tipos de alfombras y tapetes persas

Los comerciantes de alfombras han elaborado una clasificación para las alfombras persas en función del diseño, tipo de tejido y técnica de tejido. Las categorías se denominan según las urbes y las áreas asociadas con cada diseño. Algunos de los tipos urbanos incluyen Arak, Isfahán, Nain, Yazd, Tabriz, Kashán, Mashad, Qom, y algunos tejidos nómadas destacados incluyen Qashgai (Yalameh, Kashkuli), Bakhtiari, Afshar, Baluchi, y Turkoman.

la alfombra de nomadasTienda nómada Qashqai con alfombras y tapetes a la venta

 

Centros tradicionales de manufactura de alfombras en Irán

Los principales centros clásicos de producción de alfombras en Persia se situaron en Tabriz (1500-1550), Kashán (1525-1650), Herat (1525-1650) y Kermán (1600-1650).

La mayoría de las alfombras provenientes de Tabriz contienen un medallón central y medallones de esquina divididos en cuartos superpuestos sobre un campo ornamental de vides enrolladas, a veces salpicado con cazadores montados, animales individuales o escenas de combate animal. Tal vez el mejor conocido de los trabajos de Tabriz es la pareja de alfombras gemelas de Ardebil, seguramente hechas para el santuario de Ardebil (actualmente en las colecciones del Museo de Victoria y Alberto en Londres y en el Museo de Arte del Condado de Los Ángeles).

Kashán se conoce por la confección de alfombras de seda; con mayor frecuencia, por las tres obras maestras de alfombras de caza de seda, que representan cazadores montados y fieras (hoy se encuentran en las colecciones del Museo de Artes Aplicadas de Viena, el Museo de Bellas Artes de Boston y el Museo de Estocolmo).

Las alfombras de Herat, o unas de diseños parecidos que se tejen en Lahore y Agra, India, son las más numerosas en las colecciones occidentales. Se caracterizan por un campo rojizo con adornos de vides enrolladas y palmetas marcadas con bordes de verde oscuro o azul.

A continuación se detalla un listado más completo de estos centros de fabricación de alfombras:

Azerbaiyán: Esta región ha sido reconocida por su industria de confección de alfombras durante siglos, albergando centros como Tabriz, Heris, Qarahej, Sarab y Guravan.

Tabriz: Tabriz, capital de Azerbaiyán, es sin duda el mayor centro de confección, con una gran influencia externa. En este punto se fabrican alfombras con varios motivos y calidades. Existen alfombras con distintos tipos de calidad en Tabriz. La urdimbre de todas ellas está hecha de algodón. Las alfombras antiguas de Tabriz son principalmente de color rojizo con el motivo del medallón. Sin embargo, las alfombras hechas en Tabriz no tienen diseños exclusivos. Durante mucho tiempo se han confeccionado en Tabriz alfombras de seda, pero poseen la misma calidad de los tejidos de seda hechos en Kashán.

Heris: Las alfombras de Heris se cuentan entre las mejores que se producen alrededor de Tabriz. Estos tapetes son pesados y gruesos y se conocen por su resistencia. El color de sus fondos suele ser rojo o rojizo, proveniente de la raíz de hierbas que crecen en las regiones cercanas. Se utilizan tintes herbales en este modelo de alfombras cuyos diseños sobre todo cuentan formas geométricas. Estos diseños a veces incluyen medallones. Los tejedores de alfombras en Heris no tienen diseños prefabricados, sino que tejen las alfombras según los que ellos saben de memoria. Igual que otras regiones importantes del tejido de alfombras, Heris cuenta con buen agua, apropiada para lavar la lana.

Alfombra de Heris

 

Qarajeh: El tapete de Qarajeh se teje en la región de Qaradagh (Arasbaran), al norte de Tabriz. Estos tapetes tienen tamaño pequeño y se emplean para cubrir los bordes de las estancias. El color de sus fondos es rojo o azul oscuro y su diseño es un medallón en forma estrellada u octogonal.

Sarab: Las alfombras de esta región suelen llamarse Sarabi. Son gruesas y sus urdimbres se tejen con lana de oveja o camello.  En el centro de estos tipos de tapetes se usan reiteradamente diseños de medallón octagonal. Los estrechos tapetes rectangulares tejidos en Ardabil, al noroeste de Irán, cuentan con distintos motivos y eran apreciados por sus coloraciones. Sus fondos eran sobre todo de color marrón claro u oscuro. Este tipo de tapete ya no se produce en la región. Asimismo se fabricaban en Zanyán tapetes de tamaño pequeño a lo largo del período Qayar, cuando se empleaban tintes químicos. Estos tintes se importaban y su precio era más económico que los tintes herbales originales hechos en Irán. La aplicación de tintes sintéticos y químicos que empezó en la época Qayar asestó un duro golpe a la fama de las alfombras persas en todo el mundo.

Guravan: Las alfombras de Guravan se producen en el pueblo del mismo nombre y en otros pueblos cercanos a Heris. Los diseños de estos tapetes tienen formas geométricas igual que las de Heris.

Baluchi: Los tapetes Baluchi son tejidos por miembros de tribus nómadas. Al igual que los tapetes Turkmenos, estas alfombras tienen un fondo de color rojo oscuro, pero se tejen de manera más floja que las primeras. Hay variedad de motivos en estos tapetes en colores azul y rojo oscuros. Estos tapetes son corrientes y asequibles.

la alfombra persaTapete Baluchi

 

Farahan: Las alfombras de Farahan poseen el pelo corto y un fondo azul oscuro. Estas alfombras se clasifican en dos tipos según el motivo. Uno lleva la imagen de un gran pez que se asemeja a hojas entrelazadas y el otro es la imagen de un invernadero con ramos de flores.

Joshaqan: Esta clase de alfombras fue muy popular a lo largo de la dinastía Qayar debido a sus peculiares medallones y diseños rectangulares.

Alfombra de Joshaqan

 

Hamadán: Las alfombras antiguas de esta región tenían sus propios rasgos. Los márgenes de este tipo de alfombras se hacían de lana de camello. Este modelo de tapetes apenas se ven hoy. En esta región, conocida como Musel, se solían tejer otros pequeños tapetes.

 Isfahán: Las alfombras de Isfahán ostentan sobre todo los diseños del Shah Abbasi que consisten en medallones y flores del Shah Abbasi.

la alfombra persaAlfombra de Isfahán

 

Kashán: Las alfombras tejidas en Kashán se califican entre las mejores de Irán en lo que respecta al tejido. Los diseños de estas alfombras se ven muy frecuentemente. Las alfombras cuentan con un pelo corto y suelen llevar un diseño de medallón en el centro y medallones en sus cuatro esquinas. Se tejen con seda y lana. La seda procede de las regiones del norte del Caspio y la lana que se emplea en algunas alfombras se importa desde Inglaterra.

Alfombra de Kashán

 

Kermán: Las alfombras de Kermán suelen llevar un fondo de colores claros. Sus motivos incluyen imágenes de arboles que a veces se ven en un jarrón, flores y hojas. Algunos tapetes de alta calidad tejidos en Kermán llevan figuras de animales. Estas alfombras se confeccionan en distintas partes de la provincia de Kermán, como Rafsanjan. Una flor en verde pistacho claro, con un tono pistacho más oscuro usado igualmente en la misma flor, es típica de la coloración de Kermán. Cada flor de Kermán se debe matizar empleando dos tonos complementarios del mismo color; sin embargo los colores escogidos para las flores están estrictamente limitados a los apropiados para usar en el color del fondo. Una alfombra de color azul claro quizá pueda tener un borde de color crema o rosa claro. Raramente o nunca se ve una alfombra de Kermán que lleve un fondo o borde en color verde. Lo más importante de todo es que el contorno haga contraste. La coloración debe ser adecuada, no llamativa; debe dar definición al patrón, pero pasar desapercibida. Existen normas y convenciones que deben ser observadas rigurosamente de forma consciente o inconsciente, pero aún así la mayor libertad en el uso de los colores se puede ver en las de Kermán.

la alfombra persaAlfombra de Kermán

 

Ravar: Las alfombras persas hechas en el pueblo de Ravar al norte de Kermán eran reputadas a principios de siglo por su calidad constante y disfrutaban de una posición preponderante. El motivo del laurel era fundamental en el diseño.

Kurdistán: En Garuss y Biyar, ambas situadas en la provincia de Kurdistán, se tejen alfombras persas especiales cuyas urdimbres y tramas están  hechas de lana. Son tan rígidas que al plegarse se pueden romper. El diseño de estas alfombras persas consiste en un medallón en el centro y medallones con la misma forma en las esquinas. El fondo cuenta con una imagen en forma de pez y otras figuras cuyos colores contrastan con el color del medallón. En las montañas de las provincias de Kurdistán y Kermanshah se fabrican otros tapetes gruesos con el pelo alto.

la alfombra persaTapete de Biyar

 

Khorasán: Los tribus nómadas de la provincia de Khorasán tejen ciertas alfombras persas conocidas como ‘alfombras Turkmenas’ o ‘Bujará’. El fondo de estos tapetes está en rojo y sus diseños se componen de una serie de formas poligonales y se llaman “Pa fili”. Algunos de estos modelos se han dividido en cuatro categorías que se denominan como alfombras “Cuatro Estaciones”.

Mahallat: Las alfombras que habitualmente se llaman Mahal no cuentan con tejidos de nudos apretados, sino que tienen un tejido organizado. Estos modelos en general llevan motivos de flores y hojas, y sobre todo se utilizan colores oscuros para ellas. El color del fondo es rojo y el de los márgenes azul oscuro.

Malayer: En la región de Malayer, las alfombras persas se tejen igual que las de Hamadán y Arak. La aldea de Darjazi tiene fama por el color de las alfombras tejidas ahí. El magnífico color de estas alfombras se atribuye a la buena calidad del agua usada para lavar la lana, lo que ayuda a manifestar su color.

Saraband: Las alfombras persas de mayor calidad y más antiguas tejidas en esta región se denominan Mir. El fondo de este tipo de tapete está repleto de diseños en forma de almendra y pera y los márgenes se han rayado con imágenes de pelo rizado.

Sarugh: Las alfombras tejidas en esta zona se consideraban antiguamente entre las más resistentes del país. El diseño incluye un medallón en el centro y un fondo abierto que lleva unas cuantas imágenes. En este modelo de alfombras se utilizan sobre todo lanas en azul oscuro y rojo.

Senneh: La región que hoy se denomina Sanandaj es el centro de los mejores kilims tejidos en Irán. Ambas caras de estos kilims son iguales. En estos kilims se tejen muy a menudo figuras de pez. En Sanandaj  se manufacturan también alfombras y tapetes, algunos de los cuales resultan muy sutiles y soberbios, tejidos con nudos especiales.

Shiraz: Las alfombras persas conocidas como de Shiraz están fabricadas por tribus Qashqai y otras tribus nómadas que viven en tiendas. Estos tapetes son tejidos flojos y muy finos con motivos de medallones octagonales en sus centros. En este modelo de alfombras persas se utilizan los colores azul oscuro y marrón junto con colores más claros.

Tapete tribal, Shiraz

 

Alfombras de Anatolia y alfombras persas

La diferencia entre las alfombras de Anatolia (turcas) y las persas es hoy en gran parte la que hay entre sus tradiciones. Típicamente, una alfombra tradicional persa se teje con el nudo de bucle simple (persa, o Senneh, o nudo asimétrico), mientras que la alfombra tradicional de Anatolia se anuda con el nudo de doble bucle (turco o nudo simétrico). Es decir, que para cada hebra de hilo “vertical” en una alfombra, una alfombra de Anatolia cuenta con dos bucles en lugar del único bucle de las diversas alfombras persas que utilizan un nudo persa sencillo. Al final, este procedimiento de “doble nudo” en las alfombras tradicionales de Anatolia da lugar a una imagen ligeramente más parecida a un bloque, en comparación con la alfombra persa tradicional de “nudo simple”. El estilo tradicional de Anatolia también disminuye el número de nudos por cm. cuadrado o radj.

Hoy, es habitual ver alfombras tejidas tanto en Turquía como en Irán que emplean los estilos de dos nudos. Al comparar alfombras, el único método de identificar categóricamente el nudo empleado es abrir el pelo doblando el tapete contra sí y observar la base del nudo.

 

Kilims

Los kilims se producen entretejiendo estrechamente las hebras de urdimbre y trama del tejido con el fin de fabricar una superficie plana sin pelo. La mayoría de los tejidos de kilims se tejen “orientados a la trama”, es decir, se tira con firmeza hacia abajo de las hebras de la trama horizontal para ocultar las hebras de las urdimbres verticales.

la alfombra persaKilim de Qashqaei, Shiraz

 

Al alcanzarse el final del límite de color, el hilo de la trama se enrolla hacia atrás desde el punto límite. Por lo tanto, si el límite de un campo es una línea vertical recta, se forma una hendidura entre las dos diferentes áreas de color donde estos se encuentran. Por este motivo, la mayoría de kilims pueden ser clasificados como textiles tejidos con hendiduras. Estas ranuras son muy apreciadas por los coleccionistas ya que producen diseños muy nítidos, acentuando la geometría del tejido. Las estrategias de tejido para evitar de formación de hendiduras, como el entrelazado, generan una imagen de diseño más borroso.

Los hilos de la trama que llevan el diseño y el color visibles son habitualmente de lana, mientras que las hebras ocultas de la urdimbre pueden ser tanto de lana como de algodón. Las hebras de la urdimbre son solamente visibles en los extremos, punto en el que aparecen como flecos. Estos flecos suelen ser atados en manojos, con el fin de evitar que el tejido se afloje o se deshaga.

Los patrones consisten en franjas estrechas de colores azul, verde, amarillo pardusco y rojo, llevando diseños geométricos muy pequeños. Con esta única excepción, tan particularmente conservada, probablemente sean muy pocos los patrones que tengan una antigüedad de más de un siglo.

 

Tipos de kilims

Kilims ordinarios: este tipo de kilim se teje con cáñamo, algodón y también con hebras de lana.

Kilims Gunny: este modelo especial se fabrica con pedazos multicolores de ropa.

Kilim Suzani: esta variante se embellece con figuras realzadas después de tejer el kilim ordinario.

 

Kilim bordado: esta clase de kilim se cuelga sobre la pared y se teje con hebras de algodón.

Jol: este es un tipo de kilim con la superficie bordada. Lleva diseños decorativos y se usa como silla de montar.

Palaas: Esta es una  variedad de kilim en el que cada parte se usa para tejer varios drajs; no lleva pelo. Palaas también es un término que se aplica a los hábitos corrientes de lana que se ponen los derviches.

Jajim o Chador-shab: esta es una modalidad de alfombra rayada tejida con hilos coloridos y es más fino que Palaas.

la alfombra persaJajim, un tejido con diversas utilidades

 

Zilu: se trata de una especie de kilim tejido con hilo de algodón y lleva diseños sencillos en completa armonía con la vida rural. Cuenta con urdimbre y trama de algodón.

la alfombra persaZilu de la ciudad de Meybod, Yazd, Patrimonio de la UNESCO

 

Rakht-e Khaab Pich (kilim de embalaje de la cama): este tipo de kilim es utilizado por tribus migratorias.

Kilim de Chaarkhi-baaf: este es un formato de kilim robusto y grueso del que solo se puede usar una cara.

Khorjin: (alforja) y Juvals: estos modelos de kilims se emplean para transportar mercancías.

Kilimcheh (kilims pequeños): se tejen igual que los kilims y pueden ser minúsculos.

Masnads: Son kilimchehs muy robustos y decorativos de tejido fino.

Navaar-chador (banda de tienda): es un tipo de kilim decorativo.

Sajadeh (kilims de oración): se tejen con diseños de altar y se usan para rezar.

Ghigh: este modelo de kilim se emplea para las paredes de las tiendas viejas; ambos lados son semejantes y se pueden usar por igual.

Raah Raah: se trata de modelos de kilims que se tejen sobre todo en la región de Sirjan y se denominan también kilims de diseño Khatti. En Ardebil y Moghan se tejen diseños iguales, pero de inferior calidad.

Sofreh: los Sofrehs son tapetes planos rectangulares que se extienden por el suelo a la hora de comer y sirven como manteles.

Namakdan: es una especie de bolsa que se usa para almacenar sal. Se hace de lana en forma de una pequeña botella, y lleva patrones en blanco, verde y naranja; está decorada con borlas de diferentes colores y ribetes de algodón multicolor, y adornos de hueso y concha (namakdans Baluchi).

Otras clases de tejidos

Gabbeh: Se trata de una alfombra tribal gruesa tejida con una densidad de nudos relativamente baja. Llevan diseños por lo común geométricos y simbólicos tanto en forma como en estilo. Los tejedores de Gabbeh pueden describir un paisaje o una escena, o incluso transmitir una emoción. Se tejen a veces con el fin de contar un cuento, con figuras y símbolos que representan partes del “cuento” del tejedor. Los nudos suelen ser asimétricos.

la alfombra persaGabbeh tejido hacia 1970

 

Tintes de la alfombra persa

Lo que hace que una alfombra persa se vuelva apetecible son los colores vibrantes y resistentes, su perdurabilidad, el diseño y las técnicas de tejido empleadas. Tal vez, uno de los factores más preponderante para lograr la calidad en una alfombra persa estriba en sus colores y, por consiguiente, en los tintes utilizados para obtener los colores. La relativa facilidad para obtener los tintes es un factor, a pesar de que a veces se emplean tintes muy costosos y difíciles de conseguir para lograr un diseño de color cohesionado. Para obtener la solidez del color, es necesario usar mordientes (dandaneh). El mordiente es una sustancia que se aplica con el objeto de fijar los tintes sobre las telas. Se utilizan tres métodos para conseguir mordiente. En el proceso de pre-mordiente (oncromo), el substrato se trata con el mordiente y luego se tiñe; En el procedimiento de meta-mordiente (metacromo), el mordiente se añade al propio baño de tinte; por último, denominado post-mordiente (postcromo), se trata el material teñido con un mordiente. Los mordientes impregnan los tejidos y a partir de ahí los preparan para teñir a nivel inter-molecular.

El techo de un taller de teñido de alfombra persa- Tabriz

 

la alfombra persaProceso de secado de telas- Kashán

 

En las alfombras se usan tanto tintes naturales como químicos, aunque para las alfombras persas se emplean preferentemente tintes naturales. Los tintes naturales se extraen de recursos naturales tales como plantas, raíces e insectos. El color rojo que se ve con más frecuencia en las alfombras orientales proviene en parte de las raíces de la rubia roja, una planta silvestre perenne que crece más de un metro. La tintura se extrae de plantas de entre tres y seis años. También está la cochinilla, usada para el rojo carmín, que son los cuerpos de la especie hembra de los insectos Cossus cacti, un tipo de escarabajo. Un tercer tono procede del insecto de Qermes Abietis. Anteriormente se utilizaba la sangre de buey para conseguir los marrones rojizos. El amarillo se obtiene del tallo, flores y hojas de una planta resedácea: el amarillo azafrán procede de los pistilos secos del azafrán crocus. Hoy en día esta especie de crocus es escasa y por lo tanto es muy cara, por eso solamente se utiliza en cantidades mínimas. Asimismo el amarillo se puede obtener de las hojas de parra y de las cáscaras de granada. El color azul se produce de la planta de índigo, que crece en las Indias Orientales y en la provincia de Sistan-Baluchestán, en Irán. Para obtener el color verde, se mezclan amarillo y azul. Los tonos grises y marrones se obtienen, bien por medio del uso del color de lana natural, es decir, lana sin teñir o pelo de camello o cabra, o bien mediante el teñido de hebras con sustancias extraídas de la cáscara de nuez o de la corteza de roble. El color marrón también se extrae de la mezcla de raíz de rubia roja, cáscara de granada y madera de nogal. Hasta ochocientos matices de marrón se pueden obtener a partir de estas tres sustancias. Por último, el color negro se puede obtener de las gallaritas. No se usa con frecuencia, ya que si el tinte contiene demasiado óxido de hierro, las fibras de lana pueden volverse quebradizas. Por esta razón las alfombras orientales de cierta antigüedad suelen estar raídas en las partes negras, ofreciendo un efecto de relieve no deseado.

En 1856 un químico ingles llamado Sir Wiliam Henry Perkin descubrió la primera anilina, un tono de púrpura. Luego el rango de las anilinas se desarrolló rápidamente incluyendo el rojo, azul, verde, rosa y otros colores. Estos nuevos tintes penetraron rápidamente en Oriente, donde fueron bien acogidos ya que dieron lugar a un proceso de teñido más rápido y más fácil, y por lo tanto también más barato. Sin embargo, las primeras anilinas no eran apropiadas para los hilos de tapetes. En 1883, un suizo llamado Ziegler estableció una empresa de importación en Manchester, Inglaterra, y a la vez una fábrica de tapetes en Sultanabad (Arak), Irán. En esta fábrica producían alfombras persas de alta calidad en hermosos tonos de colores pasteles y diseños totalmente inspirados en los modelos de Mahalat y Farahan, los cuales se confeccionaban primordialmente según el gusto europeo. Ziegler introdujo las anilinas en Irán, lo que hizo un daño considerable a este comercio. Los tintes de anilinas eran muy vulgares y se desteñían  rápidamente. Estos inconvenientes desacreditaron evidentemente los tapetes, y provocaron una alarmante caída en picado de la exportación, más en concreto desde Persia. Por consiguiente, en 1903, el gobierno persa atajó la importación y el uso de los tintes de anilina. Se dice que la ley fue rigurosamente aplicada, que si se descubría que un taller de teñido utilizaba anilinas, sería arrasada por completo y que si un tejedor usaba hilos teñidos con anilina podría ser severamente castigado. ¡Las consecuencias se pueden imaginar fácilmente!

 

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La Alfombra Persa – El Sinónimo de Perfección

La alfombra persa constituye una de las manifestaciones esenciales de la cultura y el arte persas. El tejido de las alfombras se considera evidentemente una de las muestras más destacadas de la cultura y arte persas que se remonta a la antigua Persia (c. 500 a.C.). El término de Alfombra Persa es sinónimo de perfección. Los patrones deliciosamente intrincados y los tintes naturales lo han convertido en el tejido hecho a mano más buscado en el mundo, reconociéndose su superioridad en todos los sentidos.

la alfomrba persa

Las alfombras y tapetes persas se tejen sobre todo en telar vertical. Sin embargo, los tejidos de los nómadas se confeccionan en un telar horizontal, que se puede plegar y trasladar de un campamento a otro. Los tejidos persas pueden ser tejidos lisos, como los zilus, o tejidos de pelo, como las alfombras y tapetes. El material de las alfombras persas puede ser de seda, lana, o lana fina con seda para la urdimbre, y de algodón, lana o seda para la trama. El pelo puede estar hecho de seda, lana o lana fina (kork). La lana se obtiene fundamentalmente de la oveja nómada que pace en los pastos de calidad de las tierras altas persas.

La mayor parte de la seda que se produce en Irán procede de la región del Caspio. La seda se lleva luego a Kashán y a otros centros donde se desgoma y se coloca en el mercado, a veces con el nombre de Kashán. La mayor parte de los tintes naturales aplicados por los tejedores proviene de residuos de frutas que se desechan diariamente, tales como las cáscaras de granada y de nuez, mientras que algunos otros tintes, por ejemplo la granza, deben ser preparados minuciosamente.

la alfomrba de sedaAlfombra de seda

 

Las alfombras persas se confeccionan tradicionalmente en tamaños estándar debido a la modularidad de la arquitectura persa, para adaptarse así a los espacios estándar que deben alfombrarse. Los tapetes y alfombras de los nómadas ofrecen sus propias y exclusivas características. A diferencia de  sus equivalentes de la ciudad, los tejidos de los nómadas no se fabrican según un diseño previo, sino siguiendo un diseño espontáneo que es producto del momento efímero, una pieza singular que tal vez no vuelva a reproducirse nunca.

Telar horizontal específico de las tiendas de los nómadas

 

Atendiendo al tamaño, las alfombras persas pueden clasificarse en dos grupos; Farsh o Qali (cualquier medida más grande de 6 metros), y Qalicheh (es decir tapete, cualquier medida de un tamaño menor de 6 metros).

Telar horizontal específico de las tiendas de los nómadasEnrollamiento de las alfombras después de lavadas, Kashán

 

Historia de la alfombra persa

La tradición del tejido de alfombras en Irán se puede rastrear hasta épocas históricas primitivas. Durante una extraordinaria excavación arqueológica en 1949, fue descubierta entre los hielos del Valle Pazyryk, en los montes Altai en Siberia, la excepcional alfombra Pazyryk. La alfombra fue hallada en la sepultura de un príncipe escita. La prueba de radiocarbono manifestó que la alfombra Pazyryk fue confeccionada 500 años antes de nuestra era. La alfombra mide 283 por 200 cm (9.3 por 6.5 pies aproximadamente) y cuenta con 36 nudos simétricos por cm² (232 por pulgada²). La avanzada técnica de tejido aplicada en la alfombra Pazyryc indica una dilatada historia de evolución y experiencia en este arte.

Bazar de Kashán“Timche Amin-o-dowleh”, un centro de venta de alfombras- Bazar de Kashán

 

La alfombra Pazyryc está reconocida como la alfombra más antigua del mundo. Su motivo central es de un color rojo profundo y tiene dos anchos bordes, estando representadas una hilera de venados en un borde y de jinetes persas en el otro. No obstante, se cree que la alfombra descubierta en Pazyryc probablemente no sea una manufactura nómada, sino un producto de un centro de producción de alfombras aqueménidas.

la alfombra persaAlfombra Pazyryk, s. V a.C., Museo del Hermitage en San Petersburgo

 

Los testimonios históricos muestran que la corte aqueménida de Ciro el Grande en Pasargada estaba adornada con excelentes alfombras persas. Esto fue hace más de 2500 años. Se dice que Alejandro II de Macedonia quedó deslumbrado por las alfombras que había dentro del sepulcro de Ciro el Grande en Pasargada.

La primera evidencia documentada acerca de la existencia de alfombras persas procede de textos chinos que se remontan al período sasánida (224-641 d.C.). En el Siglo VI, las alfombras persas de lana o seda adquirieron renombre en los círculos  cortesanos de toda la región. La alfombra Bahârestân (primavera) de Cosroes I fue confeccionada para el salón principal de audiencias del palacio imperial de los sasánidas en Ctesifonte (actualmente en Iraq). La alfombra tenía 137 metros (450 pies) de altura y 29 metros (90 pies) de ancho y representaba un jardín típico. En el siglo VII d.C., cuando la ocupación de la capital sasánida, Ctesifonte, la alfombra persa en cuestión fue capturada por los árabes, cortada en trozos pequeños y repartida así entre los triunfantes soldados como botín. Según la opinión de los historiadores, el famoso trono de Tāqdis estaba cubierto con 30 alfombras especiales que simbolizaban los 30 días de un mes y otras cuatro alfombras que representaban las cuatro estaciones del año.

Este arte experimentó múltiples cambios en distintas épocas de la historia persa, hasta el punto de ser una tendencia al alza desde antes de la era islámica hasta la invasión de Irán por los mongoles. Después de la invasión, el arte volvió a prosperar nuevamente durante las dinastías mongoles de Ilkanatos y timúridas. Con el paso del tiempo, los materiales utilizados en las alfombras, incluyendo la lana, la seda y el algodón, se descomponen. Por ello los arqueólogos pocas veces son capaces de hacer descubrimientos realmente útiles durante las excavaciones arqueológicas. De los tiempos remotos no han quedado más vestigios del tejido de alfombras que unos pocos trozos de alfombras raídas. Dichos fragmentos no ayudan mucho a identificar las características del tejido de alfombras del período pre-selyúcida (s. XI a XIII) en Persia.

Tejido de la alfombra persa en la época islámica

Desde las hebras de hilo hasta los colores, cada parte de la alfombra persa se hace tradicionalmente a mano con ingredientes naturales a lo largo de varios meses. Este laborioso proceso es el resultado de siglos y siglos de conocimientos transmitidos de una generación a otra. En el siglo VIII d.C. la provincia de Azerbaiyán se situó entre los mayores centros de manufactura de alfombras y zilu en Irán. La provincia de Tabarestán (Mazandarán), aparte de pagar impuestos, enviaba a la corte del Califa de Bagdad 600 alfombras al año. Por aquel entonces, los principales artículos de exportación de aquella región eran las alfombras y los tapetes de oración. Además, las alfombras de Jorasán, Sistán y Bujará, debido a sus destacados diseños y motivos, tuvieron una gran demanda entre los compradores.

Durante el reinado de las dinastías Selyúcida e Ilkanato, el tejido de alfombras seguía siendo un negocio redondo, tanto es así que una mezquita construida por Ghazan Kan en Tabriz, al noroeste de Irán, fue por completo cubierta con las soberbias alfombras persas. Los diseños de alfombras representados en pinturas en miniatura a partir de la era timúrida (s. XV) son una prueba del desarrollo de la industria en aquel entonces. También existe otra pintura en miniatura de la época que representa el proceso del tejido de alfombras. En ese período los talleres de teñido se instalaron junto a los de tejido de alfombras. La industria siguió prosperando a pesar del declive que tuvo lugar después de la invasión de Irán por los mongoles.

El ejemplar conservado de alfombra persa safávida (1501-1736) más conocido y más antiguo, denominado ‘alfombra Ardabil’, realizada en 1539 por Maqsud Kashani para el santuario de Ardabil, se conserva actualmente en el Museo de V&A en Londres. La alfombra persa más famosa de todas ha sido el modelo de un sin fin de copias que varían en tamaño desde los pequeños tapetes hasta alfombras a escala real. Hay una “Ardabil” en el 10 de Downing Street, e incluso Hitler tuvo una “Ardabil” en su despacho de Berlín.

Alfombra Ardabil, s. XVI, Museo de V&A en Londres

 

Existe gran variedad entre las alfombras persas clásicas de los siglos XVI y XVII. Hay numerosas subregiones, como Tabriz, Raavar y Kermán, que aportan diseños distintivos a las alfombras persas de ese período. Los motivos comunes incluyen pámpanos de vid enrollados,  patrones Eslimi, palmetas, bandas de nube, medallones y compartimentos geométricos superpuestos en lugar de figuras de animales y humanos. Los diseños figurativos son especialmente populares en el mercado persa y no son tan comunes en las alfombras exportadas al occidente.

la alfombra persaMotivo de bandas de nube

 

Materiales de la alfombra persa

La lana es el material más utilizado en las alfombras, aunque el algodón se usa a menudo para la base (urdimbre) de las alfombras urbanas y de los talleres. De hecho, la base de las alfombras puede ser de seda, lana o algodón con el pelo de lana, seda, o lana y seda con varias densidades de nudos. Los tejidos nómadas cuentan con urdimbres de lana, ya que están hechos a mano, y las alfombras urbanas tienen hilos de algodón entrelazados. El material más típico destinado al pelo anudado es la lana.

Las alfombras de seda se remontan como mínimo al siglo XVI en Sabzevar y al siglo XVII en Kashán y Yazd. Las alfombras de seda se utilizan menos que las de lana debido a que son más costosas; estas tienden a incrementar su valor con el paso del tiempo. Debido a su antigüedad y valor, las alfombras de seda se exhiben muchas veces en la pared como si fueran tapices, en lugar de cubrir el suelo.

 

Diseños de la alfombra persa

Los diseños empleados por los tejedores persas reflejan sus aspiraciones cotidianas. Todas las decoraciones florales, los jardines, los paisajes naturales, los motivos y simbolismos indican el afán de asegurar, por lo menos en un tejido, un Jardín del Edén, un lugar donde, desconectado de las tareas rutinarias y de los problemas cotidianos, uno puede escaparse a la morada de las hadas, un lugar en el que no existen muerte, enfermedad ni iniquidad.

la alfombra persaDiseño del jardín persa

 

Simbolismo

Los motivos son predominantemente simbólicos. La figura del camello simboliza opulencia y felicidad, la tortuga encarna la longevidad, la rosa la inmortalidad; el ciprés es el símbolo de la vida en el más allá, el árbol de la vida expresa la vida eterna, la granada representa riquezas en abundancia; el pavo real es el emblema de la inmortalidad, la santidad y el paraíso. El lirio simboliza castidad y espiritualidad. El loto representa renacimiento, el tulipán es signo de prosperidad. El jacinto es símbolo de regeneración. La paloma es emblema de paz y buenos augurios, y cuando se teje en una alfombra, el gallo representa la protección de su dueño contra el mal. También se tejen amuletos para contrarrestar el mal de ojo. Un solo diamante representa una mujer mientras que dos unidos entre sí aluden a un hombre y una mujer. Un peine simboliza higiene, en tanto que aguamaniles y jarras expresan purificación. Las fieras y las aves de presa, tales como leones y halcones, indican coraje, victoria y esplendor; la garza simboliza larga vida, y el gavilán victoria; el perro es señal de protección, confianza y defensa, la espada representa el poder supremo. La granada conlleva abundancia, el clavel felicidad, y el boteh, un tipo de palmera, se interpreta hoy en el patrón de cachemira como fertilidad. Las estrellas significan la espiritualidad y la suerte. Los números indican tiempo.

Los colores también tienen significación simbólica. El verde es el color del profeta en el Islam. Se usa en las áreas de la alfombra o el tapete que menos se pisan. El verde también puede representar esperanza, renovación de vida y primavera. El rojo simboliza belleza, opulencia, regocijo y fe. El azul puede encarnar poder, fuerza y soledad; asimismo es una alusión a la vida de ultratumba. El naranja es color de humildad y piedad. El amarillo sugiere el sol y la alegría de vivir. El blanco es símbolo de higiene y pureza. El negro, que en general se usa en los contornos, es signo de muerte y devastación. El oro es el color de la riqueza y el poder y el marrón indica fertilidad.

 

Motivos de la alfombra persa

la alfombra persaMotivo de Boteh

 

la alfombra persaMotivo Eslimi

 

la alfombra persaMotivo de Shah Abbasi

 

la alfombra persaDiseño de medallón

 

Técnicas y estructuras

Alfombras de pelo anudado: Pelo o pelo anudado se refiere al procedimiento de tejido empleado en la mayoría de los tapetes. Un pedazo corto de hilo se anuda alrededor de dos hilos de urdimbre adyacentes, creando un nudo en la superficie del tapete. Después de que se crea una hilera de nudos, uno o más hilos de la trama se cruzan a través de un juego completo de hilos de urdimbre. Luego, el nudo y los hilos de la trama son ajustados con un peine (ajustador), fijando los nudos en sitio. A pesar de que todos los tapetes de pelo se tejen con nudos, los diferentes grupos de tejedores emplean distintos tipos de nudos. El proceso de tejido empieza desde la parte inferior del telar y se desplaza hacia arriba según se van incorporando las hileras horizontales de nudos y tramas.

Alfombras de tejido plano: Las alfombras de tejido plano reciben su color y patrón de la trama, la cual está firmemente entrelazada con la urdimbre. En vez del tejido de pelo real, el diseño de este tipo de tapetes lo da la base. La trama se teje entre la urdimbre hasta que se necesita un nuevo color, posteriormente se enrolla hacia atrás y se anuda antes de añadir otro nuevo color.

El tejido plano más conocido se denomina Kilim. Los tapetes de Kilim (junto con las joyas, la ropa y los animales) son consustanciales a la identidad y riqueza del pueblo de las tribus nómadas. En sus asentamientos tradicionales los Kilims se usan para cubrir el suelo y como tapices, sillas de montar a caballo, bolsas de almacenaje, sábanas y fundas de cojín.

Tipos de nudos: Existen varios tipos de nudos para tejer alfombras, pero son dos los modelos que se usan frecuentemente:

El nudo asimétrico: Este modelo de nudo se ata usando sólo los dedos y es el nudo más apretado y resistente en la manufactura de alfombras. También conocido como nudo persa, es el que usa la gran mayoría de tejedores.

El nudo simétrico: Este tipo de nudo se ajusta empleando un gancho que aumenta la velocidad de trabajo, aunque se produce un tejido menos compacto. Terminologicamente, ‘nudo turco’, refiriéndose a este modelo de nudo, es incorrecto. El tapete Pazyryc, con 2400 años de antigüedad, se confeccionó con el nudo simétrico mucho antes de que se supiera que los pueblos turcos estuvieran involucrados en el tejido de alfombras.

la alfombra persaHerramientas

 

Con el fin de operar con el telar, el tejedor requiere un número de herramientas esenciales: un cuchillo para cortar el hilo cuando se atan los nudos, un ajustador (instrumento parecido a un peine destinado a comprimir las tramas) y un par de tijeras para recortar el pelo. En Tabriz el cuchillo se combina con un gancho para atar los nudos, lo que permite a los tejedores fabricar los tapetes muy finos, ya que los dedos por sí solos son demasiado gruesos para tejer. Asimismo se usa una lezna.

Herramientas requeridas para tejer y arreglar una alfombra

 

la alfombra persaProceso de restauración de una alfombra: zurcido

 

Tipos de alfombras y tapetes persas

Los comerciantes de alfombras han elaborado una clasificación para las alfombras persas en función del diseño, tipo de tejido y técnica de tejido. Las categorías se denominan según las urbes y las áreas asociadas con cada diseño. Algunos de los tipos urbanos incluyen Arak, Isfahán, Nain, Yazd, Tabriz, Kashán, Mashad, Qom, y algunos tejidos nómadas destacados incluyen Qashgai (Yalameh, Kashkuli), Bakhtiari, Afshar, Baluchi, y Turkoman.

la alfombra de nomadasTienda nómada Qashqai con alfombras y tapetes a la venta

 

Centros tradicionales de manufactura de alfombras en Irán

Los principales centros clásicos de producción de alfombras en Persia se situaron en Tabriz (1500-1550), Kashán (1525-1650), Herat (1525-1650) y Kermán (1600-1650).

La mayoría de las alfombras provenientes de Tabriz contienen un medallón central y medallones de esquina divididos en cuartos superpuestos sobre un campo ornamental de vides enrolladas, a veces salpicado con cazadores montados, animales individuales o escenas de combate animal. Tal vez el mejor conocido de los trabajos de Tabriz es la pareja de alfombras gemelas de Ardebil, seguramente hechas para el santuario de Ardebil (actualmente en las colecciones del Museo de Victoria y Alberto en Londres y en el Museo de Arte del Condado de Los Ángeles).

Kashán se conoce por la confección de alfombras de seda; con mayor frecuencia, por las tres obras maestras de alfombras de caza de seda, que representan cazadores montados y fieras (hoy se encuentran en las colecciones del Museo de Artes Aplicadas de Viena, el Museo de Bellas Artes de Boston y el Museo de Estocolmo).

Las alfombras de Herat, o unas de diseños parecidos que se tejen en Lahore y Agra, India, son las más numerosas en las colecciones occidentales. Se caracterizan por un campo rojizo con adornos de vides enrolladas y palmetas marcadas con bordes de verde oscuro o azul.

A continuación se detalla un listado más completo de estos centros de fabricación de alfombras:

Azerbaiyán: Esta región ha sido reconocida por su industria de confección de alfombras durante siglos, albergando centros como Tabriz, Heris, Qarahej, Sarab y Guravan.

Tabriz: Tabriz, capital de Azerbaiyán, es sin duda el mayor centro de confección, con una gran influencia externa. En este punto se fabrican alfombras con varios motivos y calidades. Existen alfombras con distintos tipos de calidad en Tabriz. La urdimbre de todas ellas está hecha de algodón. Las alfombras antiguas de Tabriz son principalmente de color rojizo con el motivo del medallón. Sin embargo, las alfombras hechas en Tabriz no tienen diseños exclusivos. Durante mucho tiempo se han confeccionado en Tabriz alfombras de seda, pero poseen la misma calidad de los tejidos de seda hechos en Kashán.

Heris: Las alfombras de Heris se cuentan entre las mejores que se producen alrededor de Tabriz. Estos tapetes son pesados y gruesos y se conocen por su resistencia. El color de sus fondos suele ser rojo o rojizo, proveniente de la raíz de hierbas que crecen en las regiones cercanas. Se utilizan tintes herbales en este modelo de alfombras cuyos diseños sobre todo cuentan formas geométricas. Estos diseños a veces incluyen medallones. Los tejedores de alfombras en Heris no tienen diseños prefabricados, sino que tejen las alfombras según los que ellos saben de memoria. Igual que otras regiones importantes del tejido de alfombras, Heris cuenta con buen agua, apropiada para lavar la lana.

Alfombra de Heris

 

Qarajeh: El tapete de Qarajeh se teje en la región de Qaradagh (Arasbaran), al norte de Tabriz. Estos tapetes tienen tamaño pequeño y se emplean para cubrir los bordes de las estancias. El color de sus fondos es rojo o azul oscuro y su diseño es un medallón en forma estrellada u octogonal.

Sarab: Las alfombras de esta región suelen llamarse Sarabi. Son gruesas y sus urdimbres se tejen con lana de oveja o camello.  En el centro de estos tipos de tapetes se usan reiteradamente diseños de medallón octagonal. Los estrechos tapetes rectangulares tejidos en Ardabil, al noroeste de Irán, cuentan con distintos motivos y eran apreciados por sus coloraciones. Sus fondos eran sobre todo de color marrón claro u oscuro. Este tipo de tapete ya no se produce en la región. Asimismo se fabricaban en Zanyán tapetes de tamaño pequeño a lo largo del período Qayar, cuando se empleaban tintes químicos. Estos tintes se importaban y su precio era más económico que los tintes herbales originales hechos en Irán. La aplicación de tintes sintéticos y químicos que empezó en la época Qayar asestó un duro golpe a la fama de las alfombras persas en todo el mundo.

Guravan: Las alfombras de Guravan se producen en el pueblo del mismo nombre y en otros pueblos cercanos a Heris. Los diseños de estos tapetes tienen formas geométricas igual que las de Heris.

Baluchi: Los tapetes Baluchi son tejidos por miembros de tribus nómadas. Al igual que los tapetes Turkmenos, estas alfombras tienen un fondo de color rojo oscuro, pero se tejen de manera más floja que las primeras. Hay variedad de motivos en estos tapetes en colores azul y rojo oscuros. Estos tapetes son corrientes y asequibles.

la alfombra persaTapete Baluchi

 

Farahan: Las alfombras de Farahan poseen el pelo corto y un fondo azul oscuro. Estas alfombras se clasifican en dos tipos según el motivo. Uno lleva la imagen de un gran pez que se asemeja a hojas entrelazadas y el otro es la imagen de un invernadero con ramos de flores.

Joshaqan: Esta clase de alfombras fue muy popular a lo largo de la dinastía Qayar debido a sus peculiares medallones y diseños rectangulares.

Alfombra de Joshaqan

 

Hamadán: Las alfombras antiguas de esta región tenían sus propios rasgos. Los márgenes de este tipo de alfombras se hacían de lana de camello. Este modelo de tapetes apenas se ven hoy. En esta región, conocida como Musel, se solían tejer otros pequeños tapetes.

 Isfahán: Las alfombras de Isfahán ostentan sobre todo los diseños del Shah Abbasi que consisten en medallones y flores del Shah Abbasi.

la alfombra persaAlfombra de Isfahán

 

Kashán: Las alfombras tejidas en Kashán se califican entre las mejores de Irán en lo que respecta al tejido. Los diseños de estas alfombras se ven muy frecuentemente. Las alfombras cuentan con un pelo corto y suelen llevar un diseño de medallón en el centro y medallones en sus cuatro esquinas. Se tejen con seda y lana. La seda procede de las regiones del norte del Caspio y la lana que se emplea en algunas alfombras se importa desde Inglaterra.

Alfombra de Kashán

 

Kermán: Las alfombras de Kermán suelen llevar un fondo de colores claros. Sus motivos incluyen imágenes de arboles que a veces se ven en un jarrón, flores y hojas. Algunos tapetes de alta calidad tejidos en Kermán llevan figuras de animales. Estas alfombras se confeccionan en distintas partes de la provincia de Kermán, como Rafsanjan. Una flor en verde pistacho claro, con un tono pistacho más oscuro usado igualmente en la misma flor, es típica de la coloración de Kermán. Cada flor de Kermán se debe matizar empleando dos tonos complementarios del mismo color; sin embargo los colores escogidos para las flores están estrictamente limitados a los apropiados para usar en el color del fondo. Una alfombra de color azul claro quizá pueda tener un borde de color crema o rosa claro. Raramente o nunca se ve una alfombra de Kermán que lleve un fondo o borde en color verde. Lo más importante de todo es que el contorno haga contraste. La coloración debe ser adecuada, no llamativa; debe dar definición al patrón, pero pasar desapercibida. Existen normas y convenciones que deben ser observadas rigurosamente de forma consciente o inconsciente, pero aún así la mayor libertad en el uso de los colores se puede ver en las de Kermán.

la alfombra persaAlfombra de Kermán

 

Ravar: Las alfombras persas hechas en el pueblo de Ravar al norte de Kermán eran reputadas a principios de siglo por su calidad constante y disfrutaban de una posición preponderante. El motivo del laurel era fundamental en el diseño.

Kurdistán: En Garuss y Biyar, ambas situadas en la provincia de Kurdistán, se tejen alfombras persas especiales cuyas urdimbres y tramas están  hechas de lana. Son tan rígidas que al plegarse se pueden romper. El diseño de estas alfombras persas consiste en un medallón en el centro y medallones con la misma forma en las esquinas. El fondo cuenta con una imagen en forma de pez y otras figuras cuyos colores contrastan con el color del medallón. En las montañas de las provincias de Kurdistán y Kermanshah se fabrican otros tapetes gruesos con el pelo alto.

la alfombra persaTapete de Biyar

 

Khorasán: Los tribus nómadas de la provincia de Khorasán tejen ciertas alfombras persas conocidas como ‘alfombras Turkmenas’ o ‘Bujará’. El fondo de estos tapetes está en rojo y sus diseños se componen de una serie de formas poligonales y se llaman “Pa fili”. Algunos de estos modelos se han dividido en cuatro categorías que se denominan como alfombras “Cuatro Estaciones”.

Mahallat: Las alfombras que habitualmente se llaman Mahal no cuentan con tejidos de nudos apretados, sino que tienen un tejido organizado. Estos modelos en general llevan motivos de flores y hojas, y sobre todo se utilizan colores oscuros para ellas. El color del fondo es rojo y el de los márgenes azul oscuro.

Malayer: En la región de Malayer, las alfombras persas se tejen igual que las de Hamadán y Arak. La aldea de Darjazi tiene fama por el color de las alfombras tejidas ahí. El magnífico color de estas alfombras se atribuye a la buena calidad del agua usada para lavar la lana, lo que ayuda a manifestar su color.

Saraband: Las alfombras persas de mayor calidad y más antiguas tejidas en esta región se denominan Mir. El fondo de este tipo de tapete está repleto de diseños en forma de almendra y pera y los márgenes se han rayado con imágenes de pelo rizado.

Sarugh: Las alfombras tejidas en esta zona se consideraban antiguamente entre las más resistentes del país. El diseño incluye un medallón en el centro y un fondo abierto que lleva unas cuantas imágenes. En este modelo de alfombras se utilizan sobre todo lanas en azul oscuro y rojo.

Senneh: La región que hoy se denomina Sanandaj es el centro de los mejores kilims tejidos en Irán. Ambas caras de estos kilims son iguales. En estos kilims se tejen muy a menudo figuras de pez. En Sanandaj  se manufacturan también alfombras y tapetes, algunos de los cuales resultan muy sutiles y soberbios, tejidos con nudos especiales.

Shiraz: Las alfombras persas conocidas como de Shiraz están fabricadas por tribus Qashqai y otras tribus nómadas que viven en tiendas. Estos tapetes son tejidos flojos y muy finos con motivos de medallones octagonales en sus centros. En este modelo de alfombras persas se utilizan los colores azul oscuro y marrón junto con colores más claros.

Tapete tribal, Shiraz

 

Alfombras de Anatolia y alfombras persas

La diferencia entre las alfombras de Anatolia (turcas) y las persas es hoy en gran parte la que hay entre sus tradiciones. Típicamente, una alfombra tradicional persa se teje con el nudo de bucle simple (persa, o Senneh, o nudo asimétrico), mientras que la alfombra tradicional de Anatolia se anuda con el nudo de doble bucle (turco o nudo simétrico). Es decir, que para cada hebra de hilo “vertical” en una alfombra, una alfombra de Anatolia cuenta con dos bucles en lugar del único bucle de las diversas alfombras persas que utilizan un nudo persa sencillo. Al final, este procedimiento de “doble nudo” en las alfombras tradicionales de Anatolia da lugar a una imagen ligeramente más parecida a un bloque, en comparación con la alfombra persa tradicional de “nudo simple”. El estilo tradicional de Anatolia también disminuye el número de nudos por cm. cuadrado o radj.

Hoy, es habitual ver alfombras tejidas tanto en Turquía como en Irán que emplean los estilos de dos nudos. Al comparar alfombras, el único método de identificar categóricamente el nudo empleado es abrir el pelo doblando el tapete contra sí y observar la base del nudo.

 

Kilims

Los kilims se producen entretejiendo estrechamente las hebras de urdimbre y trama del tejido con el fin de fabricar una superficie plana sin pelo. La mayoría de los tejidos de kilims se tejen “orientados a la trama”, es decir, se tira con firmeza hacia abajo de las hebras de la trama horizontal para ocultar las hebras de las urdimbres verticales.

la alfombra persaKilim de Qashqaei, Shiraz

 

Al alcanzarse el final del límite de color, el hilo de la trama se enrolla hacia atrás desde el punto límite. Por lo tanto, si el límite de un campo es una línea vertical recta, se forma una hendidura entre las dos diferentes áreas de color donde estos se encuentran. Por este motivo, la mayoría de kilims pueden ser clasificados como textiles tejidos con hendiduras. Estas ranuras son muy apreciadas por los coleccionistas ya que producen diseños muy nítidos, acentuando la geometría del tejido. Las estrategias de tejido para evitar de formación de hendiduras, como el entrelazado, generan una imagen de diseño más borroso.

Los hilos de la trama que llevan el diseño y el color visibles son habitualmente de lana, mientras que las hebras ocultas de la urdimbre pueden ser tanto de lana como de algodón. Las hebras de la urdimbre son solamente visibles en los extremos, punto en el que aparecen como flecos. Estos flecos suelen ser atados en manojos, con el fin de evitar que el tejido se afloje o se deshaga.

Los patrones consisten en franjas estrechas de colores azul, verde, amarillo pardusco y rojo, llevando diseños geométricos muy pequeños. Con esta única excepción, tan particularmente conservada, probablemente sean muy pocos los patrones que tengan una antigüedad de más de un siglo.

 

Tipos de kilims

Kilims ordinarios: este tipo de kilim se teje con cáñamo, algodón y también con hebras de lana.

Kilims Gunny: este modelo especial se fabrica con pedazos multicolores de ropa.

Kilim Suzani: esta variante se embellece con figuras realzadas después de tejer el kilim ordinario.

 

Kilim bordado: esta clase de kilim se cuelga sobre la pared y se teje con hebras de algodón.

Jol: este es un tipo de kilim con la superficie bordada. Lleva diseños decorativos y se usa como silla de montar.

Palaas: Esta es una  variedad de kilim en el que cada parte se usa para tejer varios drajs; no lleva pelo. Palaas también es un término que se aplica a los hábitos corrientes de lana que se ponen los derviches.

Jajim o Chador-shab: esta es una modalidad de alfombra rayada tejida con hilos coloridos y es más fino que Palaas.

la alfombra persaJajim, un tejido con diversas utilidades

 

Zilu: se trata de una especie de kilim tejido con hilo de algodón y lleva diseños sencillos en completa armonía con la vida rural. Cuenta con urdimbre y trama de algodón.

la alfombra persaZilu de la ciudad de Meybod, Yazd, Patrimonio de la UNESCO

 

Rakht-e Khaab Pich (kilim de embalaje de la cama): este tipo de kilim es utilizado por tribus migratorias.

Kilim de Chaarkhi-baaf: este es un formato de kilim robusto y grueso del que solo se puede usar una cara.

Khorjin: (alforja) y Juvals: estos modelos de kilims se emplean para transportar mercancías.

Kilimcheh (kilims pequeños): se tejen igual que los kilims y pueden ser minúsculos.

Masnads: Son kilimchehs muy robustos y decorativos de tejido fino.

Navaar-chador (banda de tienda): es un tipo de kilim decorativo.

Sajadeh (kilims de oración): se tejen con diseños de altar y se usan para rezar.

Ghigh: este modelo de kilim se emplea para las paredes de las tiendas viejas; ambos lados son semejantes y se pueden usar por igual.

Raah Raah: se trata de modelos de kilims que se tejen sobre todo en la región de Sirjan y se denominan también kilims de diseño Khatti. En Ardebil y Moghan se tejen diseños iguales, pero de inferior calidad.

Sofreh: los Sofrehs son tapetes planos rectangulares que se extienden por el suelo a la hora de comer y sirven como manteles.

Namakdan: es una especie de bolsa que se usa para almacenar sal. Se hace de lana en forma de una pequeña botella, y lleva patrones en blanco, verde y naranja; está decorada con borlas de diferentes colores y ribetes de algodón multicolor, y adornos de hueso y concha (namakdans Baluchi).

Otras clases de tejidos

Gabbeh: Se trata de una alfombra tribal gruesa tejida con una densidad de nudos relativamente baja. Llevan diseños por lo común geométricos y simbólicos tanto en forma como en estilo. Los tejedores de Gabbeh pueden describir un paisaje o una escena, o incluso transmitir una emoción. Se tejen a veces con el fin de contar un cuento, con figuras y símbolos que representan partes del “cuento” del tejedor. Los nudos suelen ser asimétricos.

la alfombra persaGabbeh tejido hacia 1970

 

Tintes de la alfombra persa

Lo que hace que una alfombra persa se vuelva apetecible son los colores vibrantes y resistentes, su perdurabilidad, el diseño y las técnicas de tejido empleadas. Tal vez, uno de los factores más preponderante para lograr la calidad en una alfombra persa estriba en sus colores y, por consiguiente, en los tintes utilizados para obtener los colores. La relativa facilidad para obtener los tintes es un factor, a pesar de que a veces se emplean tintes muy costosos y difíciles de conseguir para lograr un diseño de color cohesionado. Para obtener la solidez del color, es necesario usar mordientes (dandaneh). El mordiente es una sustancia que se aplica con el objeto de fijar los tintes sobre las telas. Se utilizan tres métodos para conseguir mordiente. En el proceso de pre-mordiente (oncromo), el substrato se trata con el mordiente y luego se tiñe; En el procedimiento de meta-mordiente (metacromo), el mordiente se añade al propio baño de tinte; por último, denominado post-mordiente (postcromo), se trata el material teñido con un mordiente. Los mordientes impregnan los tejidos y a partir de ahí los preparan para teñir a nivel inter-molecular.

El techo de un taller de teñido de alfombra persa- Tabriz

 

la alfombra persaProceso de secado de telas- Kashán

 

En las alfombras se usan tanto tintes naturales como químicos, aunque para las alfombras persas se emplean preferentemente tintes naturales. Los tintes naturales se extraen de recursos naturales tales como plantas, raíces e insectos. El color rojo que se ve con más frecuencia en las alfombras orientales proviene en parte de las raíces de la rubia roja, una planta silvestre perenne que crece más de un metro. La tintura se extrae de plantas de entre tres y seis años. También está la cochinilla, usada para el rojo carmín, que son los cuerpos de la especie hembra de los insectos Cossus cacti, un tipo de escarabajo. Un tercer tono procede del insecto de Qermes Abietis. Anteriormente se utilizaba la sangre de buey para conseguir los marrones rojizos. El amarillo se obtiene del tallo, flores y hojas de una planta resedácea: el amarillo azafrán procede de los pistilos secos del azafrán crocus. Hoy en día esta especie de crocus es escasa y por lo tanto es muy cara, por eso solamente se utiliza en cantidades mínimas. Asimismo el amarillo se puede obtener de las hojas de parra y de las cáscaras de granada. El color azul se produce de la planta de índigo, que crece en las Indias Orientales y en la provincia de Sistan-Baluchestán, en Irán. Para obtener el color verde, se mezclan amarillo y azul. Los tonos grises y marrones se obtienen, bien por medio del uso del color de lana natural, es decir, lana sin teñir o pelo de camello o cabra, o bien mediante el teñido de hebras con sustancias extraídas de la cáscara de nuez o de la corteza de roble. El color marrón también se extrae de la mezcla de raíz de rubia roja, cáscara de granada y madera de nogal. Hasta ochocientos matices de marrón se pueden obtener a partir de estas tres sustancias. Por último, el color negro se puede obtener de las gallaritas. No se usa con frecuencia, ya que si el tinte contiene demasiado óxido de hierro, las fibras de lana pueden volverse quebradizas. Por esta razón las alfombras orientales de cierta antigüedad suelen estar raídas en las partes negras, ofreciendo un efecto de relieve no deseado.

En 1856 un químico ingles llamado Sir Wiliam Henry Perkin descubrió la primera anilina, un tono de púrpura. Luego el rango de las anilinas se desarrolló rápidamente incluyendo el rojo, azul, verde, rosa y otros colores. Estos nuevos tintes penetraron rápidamente en Oriente, donde fueron bien acogidos ya que dieron lugar a un proceso de teñido más rápido y más fácil, y por lo tanto también más barato. Sin embargo, las primeras anilinas no eran apropiadas para los hilos de tapetes. En 1883, un suizo llamado Ziegler estableció una empresa de importación en Manchester, Inglaterra, y a la vez una fábrica de tapetes en Sultanabad (Arak), Irán. En esta fábrica producían alfombras persas de alta calidad en hermosos tonos de colores pasteles y diseños totalmente inspirados en los modelos de Mahalat y Farahan, los cuales se confeccionaban primordialmente según el gusto europeo. Ziegler introdujo las anilinas en Irán, lo que hizo un daño considerable a este comercio. Los tintes de anilinas eran muy vulgares y se desteñían  rápidamente. Estos inconvenientes desacreditaron evidentemente los tapetes, y provocaron una alarmante caída en picado de la exportación, más en concreto desde Persia. Por consiguiente, en 1903, el gobierno persa atajó la importación y el uso de los tintes de anilina. Se dice que la ley fue rigurosamente aplicada, que si se descubría que un taller de teñido utilizaba anilinas, sería arrasada por completo y que si un tejedor usaba hilos teñidos con anilina podría ser severamente castigado. ¡Las consecuencias se pueden imaginar fácilmente!

 

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